domingo, 27 de junio de 2010

“El nacimiento de una mujer”

Esta idea de Erika me pareció hermosísima desde que supe de ella por primera vez. Copio y pego literalmente desde el pdf en su página: Dando a luz.

“Taller de verano y ritual sobre la primera sangre.
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Taller de verano dirigido a las recién mujeres, a las todavía niñas, a las doncellas de la primera sangre. Porque la menarquía es el esplendoroso paso a los misterios de la femineidad y sentimos necesario que las adolescentes conozcan lo sabio y bello que es su cuerpo de mujer.

Dirigido a *niñas que en el último año hayan experimentado su primera sangre.

En este taller conoceremos nuestro cuerpo de mujer desde una visión desenfadada y divertida. Nos iniciaremos en los mágicos misterios de la femineidad y aprenderemos lo que supone ser cíclicas. Además de despejar mitos y tabúes para disfrutar plenamente de este gran viaje.

Todo esto para llegar a la celebración de nuestra primera sangre a través de un rito de iniciación en el que las mujeres de la familia nos darán la bienvenida a esta nueva condición.

Facilita: Erika Irusta Rodríguez (doula, pedagoga y joven mujer cíclica)

Grupo mínimo de 4 personas
Fechas: 23 y 24 de julio
Duración: 11 horas totales entre el taller y el ritual
Horario: **viernes 23: de 10h a 14h y de 15,30h a 18,30h /sábado 24: de 9 a 11 preparación y de 11 a 14 h celebración. A las 15 h disfrutaremos de un aperitivo.
Precio taller (incluido el aperitivo): ***100 €
Precio acompañante (aperitivo): ****5 €
Modo de pago: inscripción de 20€ a número de cuenta (facilitada al contactar) y el resto en metálico el primer día del taller.
Lugar: Espacio “dando a luz” en el barrio de Sant Andreu de Barcelona (al hacer inscripicón facilitamos la dirección concreta)
Conócenos en: www.dandoaluz.es
Contacto:
Email: erika@dandoaluz.es Móvil: 615 069 689

*Este taller va dirigido a ellas, a las niñas que nacen como mujeres. Son ellas las que dan este paso tan importante. Por ello si necesitáis que charlemos contactad conmigo con toda tranquilidad.

**La comida del viernes será de “traje”: juntaremos lo que yo traje, lo que tú trajiste…

***Si sientes que este taller es de valor para ti/ tu hija y no dispones de la aportación requerida. Por favor, contacta conmigo.

****Solicitamos la asistencia al ritual de la madre y de la abuela de cada niña, o en su defecto de dos mujeres que sean importantes para ella pues es muy valioso que las mujeres de nuestra familia nos acojan en el "poblado de las mujeres"

SI SIENTES QUE ESTA ACTIVIDAD ES DE INTERÉS, POR FAVOR, AYÚDANOS A LLEGAR A MÁS PERSONAS. REENVÍASELO A TUS CONTACTOS.

MUCHAS GRACIAS”

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La primera menstruación marca un claro antes y después en la vida de cualquier mujer, y la forma en cómo este paso sea vivido va a determinar muchos aspectos de la vida de esa futura mujer, en especial en lo que respecta a su salud en general, pero especialmente en su salud sexual y reproductiva (aunque la mayoría de las veces no nos demos cuenta de ello…)

Yo no recuerdo mi experiencia como especialmente traumática, porque aunque era muy jovencita, apenas 11 años y unos meses, sabía lo que era esa sangre (al menos! he conocido muchas mujeres que ni eso). Pero creo que no comprendía la belleza total de lo que significaba; por apreciación cultural de mi entorno, supongo, para mi sólo significaba que dejaba la despreocupación y la inocencia de ser una niña pequeña para adquirir toda la responsabilidad sexual de una mujer. Que sangrara quería decir que ya podía gestar un bebé. Que tenía que tener mucho cuidado con los hombres. Lloré mucho el día que tuve esa primera menstruación, no porque me doliera especialmente, que ni siquiera lo recuerdo. Lloraba porque pensaba que era una injusticia que me pasara ‘eso’ siendo tan ‘pequeña’. Yo había oído que a otras chicas les pasaba a los 14, 15, 16… y veía muy injusto ‘cargar’ con ese ‘peso’ tan temprano. Siempre digo que ese día tuve mi primer pensamiento adulto. Yo misma me apenaba por mi yo pequeñita, me daba lastimica de mí misma :)))))

Y pienso en aquel tiempo, y me habría encantado haber tenido la posibilidad de asistir con mi madre y mis abuelas a algún taller como este. Habría sido duro, igualmente, pero abordado con menos pena y temor, y más celebrado. Y si tuviera una niña algún día, me encantaría poder hacer esto con ella, o con mis sobrinas o nietas. Por eso, si creéis que sería un experiencia bonita y estáis cerca de Barcelona o vais a viajar por esas fechas, a lo mejor os gustaría asistir a este taller. Y si no, podéis seguir difundiendo la información, porque nunca se sabe a quién le va llegar con nuestro boca a boca cibernético :)

Estoy hartísima de que pensemos en la menstruación como nos sugieren las primeras marcas comerciales en sus estúpidos y anodinos anuncios de televisión.  Pero eso da para otro post…

Imagen: http://www.dandoaluz.es/TALLER_primera_sangre.pdf

 

lunes, 14 de junio de 2010

“¿Cesáreas innecesarias? ¿Y eso qué es?”

La autora de esta nota es Mireia, mami bloggera de ‘Por un parto respetado’. La transcribo desde Facebook porque me parece que es clara como el agua, aunque toca un tema que escuece, porque hay muy pocos profesionales  que hablen abiertamente sobre ellas, y algunas mujeres que prefieren seguir creyendo que sus cesáreas fueron realmente necesarias para que no les ‘duelan’ más de lo que ya lo hacen.

Pasen y lean…

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“A menudo oímos hablar de cesáreas "innecesarias", pero siempre creemos que la nuestra no era "de esas", la nuestra tenía razones de sobras... ¿no?
La OMS (Organización Mundial de la Salud) dice que no puede justificarse que ningún pais tenga mas del 10-15% de cesáreas; en España estamos sobre el 30% aprox. (un poco menos en la sanidad pública y bastante más en algunas privadas). ¿Eso quiere decir que las mujeres españolas -o de cualquier otro país- son en un 30%-40%-50% AMORFAS? ¿Que nuestro cuerpo no es capaz de traer al mundo al bebe que tan perfectamente gestó durante nueve meses?
Algo no funciona, aquí hay algo que no cuadra, en algo nos engañan cuando nos dan los motivos... Y es que si esas cesáreas DE MAS se siguen haciendo SIN MOTIVO, está claro que eso no es lo que nos dicen, alguna razón nos darán, no? Otra cosa es que sea cierta o no, y es que por norma, nos creemos lo que nos dicen sin dudar un instante. Para saber la verdad hay que moverse un poquito, leer, informarse...
Es triste, pero muchas cesáreas se realizan por motivos tan ruines como evitar que la madre se ponga de parto en las vacaciones del ginecólogo, porque una cesárea les supone el doble de ingresos que un parto, o sencillamente porque no tienen ganas de esperar hasta que el parto funcione por si mismo. Y EVIDENTEMENTE, no te dan ese motivo como razón médica que justifique tu cesárea, por lo que los motivos que nos dan son... falsos!
Si, a veces hay que hacer una cesárea, éstos son los casos reales:
http://www.elpartoesnuestro.es/index.php?option=com_content&task=view&id=187&Itemid=54
Algunas causas absurdas de cesárea:
Bebe de nalgas / Cesárea previa/ Demasiado estrecha (a ojo del médico, claro) / demasiado baja / Bebe grande / pequeño / madre mayor / madre joven/ Bebe que "no baja" / Mamá que "no dilata"/ Útero "demasiado fino" (todos lo son al final del embarazo) [...] Y hay muchas más.

cesarea

CASO:
Bebe que nace por cesárea después de 18 horas de parto. Se ingresa en el nido durante tres días.
MOTIVOS:
Madre con mucha fiebre, bebe con posible sufrimiento fetal, que no baja, que se ha atascado.
¿Es una cesárea NECESARIA?
Si, ese bebe podía estar en peligro, y su madre también.
¿Es una cesárea INNECESARIA?
Si, ese bebe y esa madre estaban en peligro PORQUE LOS PUSIERON EN PELIGRO.
¿Cómo?
Llega la mama al Hospital con contracciones, le hacen un tacto, dos centímetros de dilatación.
La ingresan, le ponen un enema con el que se retuerce el en WC un buen rato, le abren las piernas, la rasura un médico en prácticas que no conoce de nada, le dan un camisón con el culo al aire, le ponen un suero, le ponen una correa y le dicen que se tumbe en la cama.
Las contracciones le duelen mucho tumbada. Otro tacto, un centímetro más.
Pasa una hora, allí tumbada le parece que no va a dejar de sufrir nunca, le hacen otro tacto, sigue con 3 cm. ¿TANTO DOLOR PARA NADA??? Comienza a ponerse nerviosa, sigue tumbada. Pasa otra hora, le hacen otro tacto, sigue igual. Se desespera. Comienza a no tolerar el dolor... ¡¡¡¿cuánto va a durar aquello???!!! Pide una epidural. Se la ponen. Otro tacto: El parto se ha parado, parece que se ha detenido. Ahora hay que ayudar con un poquito con oxitocina, para que el parto vuelva a ser dinámico. Quizá también rompemos la bolsa, para ayudar. Ahora comienza a padecer el bebé, con cada contracción su latido disminuye. ¿Qué pasa ahora? ¿Esta bien mi bebe??? La mamá siente miedo, angustia, quiere que aquello acabe ya. Vaya, lleva ya 10 horas de parto, y encima ahora tiene fiebre. Le ponen antibiótico. Sube su tensión arterial. Le hacen otro tacto: el bebé no baja. Pasan dos horas más, apenas ha llegado a 5 cm y el bebe "sigue sin bajar", parece que se ha torcido, quizá la pelvis es estrecha y "no pasa". Comienzan a hablar de tiempo, ya lleva muchas horas con la bolsa rota, y tiene fiebre, y el bebe no responde bien a las contracciones. Le daremos un rato más... La mamá tiembla: ¿Qué sucede? ¿Qué ocurre? ¿Mi bebe está bien? Pasan dos horas más, y otras dos... el bebé se ha torcido, el parto no avanza, el bebe tiene posible sufrimiento fetal, la mamá está cansada, agotada, nerviosa, no podemos esperar más...: CESÁREA.
¿QUÉ OPINAS??? ¿Es una cesárea necesaria?
Con dos centímetros podría haber vuelto tranquilamente a casa, darse un baño, pasear con su marido, tener unos masajes, tomar un chocolate, estar tranquila y relajada en casa hasta avanzar más en la dilatación. Si en lugar de volver a casa, esa mama se hubiese quedado en el hospital pero no hubiese tenido gotero ni control fetal continuo, se habría podido mover. Si se hubiese podido mover, habría visto que cambiando de posición las contracciones son más llevaderas y dejando que su cuerpo la guiase para respirar correctamente, habría comenzado a segregar endorfinas, una sustancia que genera nuestro cuerpo, capaz de hacernos aguantar el dolor, el esfuerzo, que nos atonta un poco. Si no se hubiese sentido intimidada con rasurado, con enema, con gotero, con tactos de personal que no conoce, se habría sumido en su parto y no habría desconectado de él inconscientemente. (Para parir se necesita lo mismo que para hacer el amor: intimidad, ante todo). Si no se hubiese puesto nerviosa no habría segregado ADRENALINA, que inhibe la producción natural de oxitocina, necesaria para las contracciones de parto: NERVIOS= ADRENALINA = NO OXITOCINA = NO PARTO. Si no se hubiese puesto nerviosa, su parto habría avanzado: 2 cm de dilatación, tres, cuatro... seis, siete... 10 cm. Si se hubiese podido mover, no habría pedido la epidural. La epidural aumenta el riesgo de fiebre materna de forma proporcional a las horas que lleva puesta. La epidural baja la tensión de la madre, por lo que es necesario que nos pongan suero, algo que nos vuelve a "atar". Los tactos aumentan el riesgo de infección y nos ponen más nerviosas por lo que "avanzamos o no avanzamos" en el proceso de parto, nos hacen pensar en números, en tiempo, y desconectamos nuevamente del parto, otra vez lo ralentizamos o paramos. Si no hubiésemos tenido la epidural tan pronto y no nos hubiésemos puesto nerviosas o sentido intimidadas, quizá nuestro parto no se habría parado. Si no se hubiese parado, no nos habrían puesto oxitocina sintética. La oxitocina sintética provoca contracciones más fuertes, largas e intensas, que agotan a la madre y al bebe porque no le dejan recuperarse entre una y otra (como hacen las naturales), además de provocar hipertonía uterina (situación en la que después de la contracción uterina no se consigue la relajación completa del útero) y aumentar las posibilidades de ruptura uterina. Si la mamá se hubiese podido mover, andar, cambiar de postura, rotar las caderas... su bebe se habría beneficiado de la fuerza de la gravedad para poder bajar y no quedarse "atascado", además habría ayudado a la mama a dilatar (al hacer presión la cabeza del bebe sobre el cuello del útero). Y es que es muy difícil "descender" por el canal de parto si el canal de parto está hacia arriba, como ocurre si la madre está tumbada. Así que hacen la cesárea, y como la mamá tenía casi 40 de fiebre por llevar tantas horas con la bolsa rota (la rotura artificial de membranas compra puntos para un prolapso de cordón), el bebe queda en observación ingresado por si acaso la madre le ha pasado la infección. Pero si la madre no se hubiese tirado tantas horas con la bolsa rota, si no e hubiesen hecho tantos tactos y no hubiese tenido la epidural tanto tiempo, no habría tenido fiebre.
Así que... El sufrimiento fetal se lo podían haber ahorrado eliminando la oxitocina. La oxitocina no habría hecho falta sin la epidural. La epidural no habría hecho falta si la mama no hubiese estado inmóvil. La fiebre no habría ocurrido sin epidural y tantos tactos. Sin fiebre, el bebe habría estado con su madre todo el tiempo.El bebe no se habría torcido si la mama se hubiese podido mover.
¿QUÉ PIENSAS??? ¿ERA NECESARIA?
Si, era necesaria, porque la vida de alguien había sido puesta en peligro. Y el mismo que la puso en peligro, no tuvo más remedio de "salvarla"... a costa de un momento único, irrepetible, valioso que robó a la madre, el padre y su bebé.
Pero si esa mama hubiese sabido todos estos datos antes de entrar en el hospital, antes de ponerse de parto, antes de decidir quien le atendía, antes de decidir el lugar, seguramente habría acabado en un parto más corto o al menos más llevadero, sin miedo, sin cesárea, feliz. Y, evidentemente, no diría "es que yo no dilataba, es que mi bebé no bajaba, es que era "muy grande", es que se quedó "atascado", es que yo soy muy "estrecha", es que fueron 18 horas de sufrimiento", porque NO habría tenido UNA INNECESARIA.

Recordad que LA INFORMACION ES PODER.

Lecturas muy recomendadas:
LA REVOLUCION DEL NACIMIENTO, de Isabel Fernandez del Castillo y NACER POR CESÁREA, de Enrique Lebrero e Ibone Olza.

"Si estuviéramos diseñadas para nacer por cesárea, llevaríamos una cremallera". (Ruth)
"A las madres en el parto nos rompen las piernas para vendernos las muletas". (Rompiendo Aguas)
Si te ha gustado, compártelo y difúndelo!
http://porunpartorespetado.espacioblog.com/

Así debería ser…

Gracias a Rebeca (Disfrutando Juntos) por descubrirme esta perla.

Lo colgué en mi facebook, pero me gustaría que tuviese la mayor difusión posible, porque me parece una verdadera obra de arte. He visto varios vídeos bonitos y emocionantísimos de partos en casa, pero estas fotos me han parecido un punto y a parte. Juzgadlas vosotros mismos. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y aquí hay unas cuantas imágenes que hablan por sí solas.


Tenéis que pinchar aquí. El nacimiento de Amerlyn Grace.

jueves, 10 de junio de 2010

Premio Buenos Amigos de la Red

amigos_de_la_red[1]

Me hace mucha ilusión recibir este premio, así como haberlo recibido de manos de Magda, de Mamareciente  y de Mamá de Julio :) muchísimas gracias a las tres.

La verdad es que mola, porque cierto que uno siente, después de llevar un tiempo bloggeando en comunidad, que tiene ‘buenos amigos de la red’. Personas que están lejos, pero cerca, de las que apenas conocemos detalles biográficos comunes, como dónde nacieron o a qué se dedican, o cómo se llaman sus parejas… pero las historias que cuentan dejan ver más de si mismos que cualquier sucesión de datos. Amigos que, como los amigos fuera de la red, nos acompañan, nos hacen pensar, a veces no estamos de acuerdo, pero podemos argumentar con respeto, y siempre ampliar nuestra mirada.

Aquí van mis quince:

A Magda, a Mamareciente, y a Mamá de Julio; de Trocitos de mi y Me gusta ser mamá y Mamá de Julio; os lo tengo que revertir, no sólo por agradecimiento, sino porque me gusta mucho leeros. Leyéndoos siempre tengo la sensación  de serenidad y equilibrio, atributos de los que a menudo carezco.

A Ile, de Tenemos tetas, por supuesto. Porque me encanta que lo que yo expreso de forma tan sólo visceral, tú lo hagas intelectual.  Siempre me quito el sombrero ante lo bien que escribes y todo lo que has leído. Sobre todo al principio, me chocaba tener esa sintonía con alguien que no conocía de nada :) otra persona ponía palabras a cosas que yo pensaba, a veces incluso al mismo tiempo.

A Ale, de Alejandradas; porque eres una recién llegada a mi vida fuera de la red y a pesar de que no tenemos todo el tiempo que nos gustaría para dedicarnos la una a la otra, todas tus palabras me aportan algo verdaderamente grande.

A Irene, de Ser mamás; porque noté una conexión especial contigo desde que te leí las primeras veces en facebook XDDDD escribes como me parece que eres: ágil, chispeante, incisiva y brillante. Ojalá encuentre el tiempo para ir contestando a tus entradas antiguas… :)

A Ana, de Creciendo con David; porque eres la ultimísima, recién llegada a mi esfera bloggera, y me gusta muchísimo tu ‘salita’. Y como te dije a ti, porque leyendo apenas unos párrafos en una de tus entradas sentí que debíamos tener muchas cosas en común y me dieron muchas ganas de seguir leyéndote y conocerte. (Y por cierto, el de Ulises, también me ha gustado muchísimo –y al papá de Mateo, aficionado a la fotografía y a la astronomía, aún más!)

A Merche, de Kebuskas; porque tu blog es un compendio sin fin sobre todas las cuestiones habidas y por haber de la maternidad, y una referencia indiscutible :) Y porque te debo una llamada para la que nunca encuentro el momento apropiado…

A Dara, de Tu encuentro con la maternidad; porque su experiencia  como mujer, madre y doula me son una gran referencia.

A Lobo y a Antonio, de Historias de papá Lobo y Papá en Prácticas, porque son mis blogs escritos por papás favoritos, derrochan humor, amor y sentido común a toneladas. Casi siempre que os leo se me acaban saltando las lágrimas de risa, y ese es un regalo muy grande en el día a día.

A Benyi, de El increíble Lionel Hutz; porque me encanta su sensibilidad, una sensibilidad que desconocía y descubrirla me llenó de satisfacción. Porque me ha ayudado a conocer cosas de ti que no he podido en muchos años :) espero que tengas suerte en el empeño que te tiene alejado de la pluma y vuelvas pronto a la bloggosfera.

A Rebeca, de Disfrutando Juntos, porque vivir contigo el desenlace del embarazo de tu hija Asela me llenó de emoción, y de ánimos :)))) tienes una muy buena razón (y preciosa) para estar alejada de la pluma, pero espero que vuelvas pronto para contar estas nuevas experiencias de vida.

A Erika, de Almadedoula; porque eres magia y luz. Porque tus proyectos son hermosos, están vivos, y todos en marcha. Todos :) y quiero saber cómo se van desarrollando…

A Mamá contra corriente; porque siempre plantea debates chispeantes, sobre cosas profundas y sobre cosas sencillas, y sabes que siempre te leo aunque no me de tiempo a contestar siempre (como ayer, que me quedé con ganas de decir algo sobre los guaperas, House… mmmm tengo que decirlo!!)

A Socmare, de Madre Tierra; porque me aporta conocimientos muy valiosos sobre maternidad y lactancia, y siento que aún tiene mucho por descubrir :)

Y se me acaban los quince, pero el resto de blogs que sigo (sobre todo, desde los blogs que tengo enlazados) no lo desmerecen, y como muchos somos amigos de un mismo círculo de blogs, sé que os llegará este premio por duplicado o triplicado!!! :)

Gracias a tod@s por estar ahí!

lunes, 31 de mayo de 2010

¿Quién es el ‘salvaje’, y quién el instruído?

La semana pasada, repasando el documental de La 2‘De parto’ en Youtube, me encontré con estos dos vídeos sobre el parto vertical. Son 7 y 10 minutos cada uno, creo, y mi opinión es que merece mucho la pena verlos.

Y ayer me encontré con este artículo de Nueva Prensa de Guayana a través del grupo de Facebook ‘Por un parto respetado’:

"Sí, mi hijo nacerá por parto vertical"

Escrito por Melissa Silva Franco - Enviada especial / Perú

domingo, 30 de mayo de 2010

En los centros de salud de la sierra peruana se ha retomado una práctica milenaria a la hora de traer niños al mundo. Ya no son simples quirófanos sino espacios en los que la mujer toma infusiones, recibe masajes de su partera y da a luz sin desvestirse y en la posición que quiera, abrazada por su marido y rodeada de sus familiares

El personal médico, organizaciones no gubernamentales, promotoras de salud y la misma comunidad han luchado por la adecuación de las salas de parto. Hoy día, ha disminuido el reporte de muertes maternas y se ha consolidado el derecho de la mujer a decidir la manera en que quiere vivir el final de su embarazo

En un lugar llamado Churcampa actualmente se está escribiendo un nuevo capítulo de la historia contemporánea. Las mujeres de esta zona andina del Perú han reconquistado ese derecho que desde hace más de dos siglos les arrancó la medicina moderna: la opción a decidir cómo traer sus niños al mundo.

Hoy día, en esta región ubicada a más de tres mil metros de altura y que según el último censo oficial cuenta con cinco mil habitantes, las embarazadas son las verdaderas protagonista de su proceso de gestación.

“Sí, mi hijito nacerá por parto vertical”, sólo esta frase basta para que los médicos de la zona dejen atrás la fría silla ginecológica, la fuerte luz que tanto intimida en los quirófanos y la mera práctica científica que deshumaniza a tanto partos en el mundo actual.

Y es que el parto vertical es una práctica milenaria que permite a las embarazadas dar a luz de manera natural, sentadas o de cuclillas, con la ayuda de sus esposos, quienes abrazándolas fuerte a la barriga permite ejercer la presión necesaria. En el momento de parto están presentes otros familiares, además de una matrona tradicional y un médico obstetriz y las enfermeras.

Pero lograr alcanzar este derecho a decidir de la embarazada ha costado un trabajo de más de 10 años, por parte de médicos, matronas tradicionales, organizaciones no gubernamentales, quienes luchaban contra una alta cifra de mortalidad perinatal.

La doctora Rosa Paredes, una de las promotoras de esta importante iniciativa, explica que cuando llegó a la zona hace más de una década se encontró con un alto índice de muerte de madres, quienes no acudían a los centros de salud porque temían a las prácticas comunes de los partos por cesárea y de esta manera perdían la vida por algún desgarro, hemorragia, infección que no podían atender, ni frenar las matronas tradicionales.

“Las mujeres de la zona siempre han tenido los partos en sus domicilios, con ayuda de la matrona, porque desconfiaban de los médicos, porque durante los partos no se les respetaban sus costumbres, como lo es parir con su vestimenta puesta, ya que son muy pudorosas, así como también sentadas junto a sus esposos o madres y tomando sus caldos calientes e infusiones”, añade la doctora Paredes.

Ante esta situación surgió la necesidad de frenar el alto índice de mortalidad tanto de las madres como de los niños. Y así fue cómo en la zona se comenzó a intentar trabajar en los centros de salud con un enfoque más cercano a la cultura de las mujeres de la zona, es decir, quitar protagonismo a la ciencia y equiparar con el conocimiento popular que han heredado las matronas por siglos y siglos

Y ha dado resultado. Las estadísticas demuestran que ha disminuido la mortalidad de madres en la zona y cada vez más mujeres asisten a los centros de salud para tener sus partos verticales, con el cuidado no sólo de las matronas, sino también de un personal médico que está presente para cualquier emergencia.

La fórmula

El llegar a esta situación ha costado años de trabajo. Hoy decenas de mujeres deciden tener un parto natural o vertical, confían más en los médicos y la medicina a su vez respeta el valor de los conocimientos de las matronas tradicionales luego de un intenso trabajo por parte de médicos, ong’s, Estado y la comunidad en general.

Actualmente se cuenta con espacios en los centros de salud adaptados para los partos verticales, un trabajo conjunto con las matronas, la inclusión de las costumbres de las mujeres en el proceso de parto y un personal médico sensibilizado con esta práctica milenaria. Además de casas de espera en las que las embarazadas pueden vivir días antes de dar a luz, y así están más cerca del hospital, además de cuidados prenatales, un mayor control durante el embarazo.

Incluso, el centro médico de Churcampa ya es sede de pasantías de muchos médicos recién graduados y de otros interesados en conocer el parto vertical, no sólo de Perú sino también de otros países.

Lourdes Sandoval, coordinadora del proyecto de parto vertical y adecuación intercultural de Calandria, una de las asociaciones peruanas que más ha trabajado en la zona, explica que el camino ha sido largo, pero con muchos logros, entre ellos se encuentra el poder contar con centros de salud que tengan salas de parto adaptadas para que las mujeres de la sierra peruana. Esto ha permitido que los partos verticales puedan institucionalizarse y se rescate como práctica natural y sobre todo se proteja la vida del bebé y de la madre. "Son pequeños hechos que salvan vida", agrega Sandoval.

Esta adecuación consiste en tener salas de parto en los centros médicos lo más parecida posible a los domicilios de las gestantes, para así crear un ambiente más cálido. La doctora Paredes explica que estos cambios en el quirófano consisten en una silla semi circular para que la mujer se siente cómodamente y pueda pujar con mayor naturalidad, además de una soga tejida con lana para que la gestante se apoye y tenga más fuerza a la hora de pujar.

A la hora de complicaciones, al lado de esta sala están los utensilios tradicionales de la medicina para operar a la gestante en caso de que sea necesario.

En estas salas se permite que las mujeres no se quiten su ropa; que en vez de usar sábanas utilicen sus mantitas, la partera puede acompañarlas; el color de la pared del cuarto es oscuro; y se ha capacitado al personal de salud especialmente para que hablen quechua, el idioma de la mayoría de los habitantes de la región.

En estos partos, el médico no mira a la parturienta. El profesional tiene que arrodillarse, y vigilar agachado la salida del bebé para recibirlo. Mientras tanto, la madre puede moverse con mayor facilidad, con el apoyo de algún familiar o matrona que la acompañe.

" El parto vertical es más fisiológico, es decir, más natural porque la mujer puede pujar mejor y como no hay compresión de los vasos sanguíneos, hay menos sufrimiento fetal; es más rápido, hay menos complicaciones; y menos necesidad de estimular el nacimiento" explica la doctora Rosa Angélica.

La Organización Mundial de Salud recomienda una serie de acciones que son las idóneas para las embarazadas al momento del parto, y éstas coinciden en su totalidad con las aplicadas durante el parto vertical.

Entre estas se encuentran: Dejar caminar a la gestante porque favorece el trabajo de parto; no realizar episiotomía (un corte que previene desgarros en la vagina) y hoy está demostrado que es innecesaria y no debería realizarse en más del 20% de las mujeres, pero en países con Venezuela, España y Chile se hace en más del 70% de los partos; no obligar acostarse para parir y hoy se sabe que la posición vertical, que ellas usan tradicionalmente, es más cómoda y favorece el parto natural por factores anatómicos y de gravedad; estar con su familia en el parto y hoy se sabe que el apoyo emocional disminuye las complicaciones.

El Estado peruano desde el pasado agosto 2005 aprobó un decreto a través del Ministerio de Salud en el que se incluye el parto vertical como opción para las gestantes, lo que ha significado la aceptación formal de esta práctica en la zona, como una mayor inversión en las políticas de salud pública.”

(las imágenes están copiadas del propio artículo en internet: http://nuevaprensa.com.ve/content/view/43320/2/)

¿Qué les parece? Ahí tienen, unas cuantas mujeres indígenas, unas indias, unas panchitas (que dirían algunos despectivamente por estos lares)… que son más respetadas allá que nosotras en nuestros hospitales. Qué les parece… ellas se rebelan contra el sistema aún arriesgando sus vidas y las de sus pequeños, porque la asistencia y las condiciones higiénicas en las que viven no se asemejan a las nuestras, pero por nada quieren que les hagan ‘lo que se hace en los hospitales’. Así que en un esfuerzo de TODOS, han conseguido que las instituciones comprendan que hay otras formas de hacer las cosas, basada en la tradición de miles y miles de años, y que no tiene que estar reñida con la última tecnología. Esto lo han comprendido en un hospital de una región rural remota en Perú. Mientras que en la mayoría de grandes hospitales de España seguimos como seguimos.

Qué les parece… no hace falta tanto dinero como una gran voluntad. Y otro tantito de humildad. Y un mucho de ganas de hacer las cosas mejor. Los ‘pobres’ dan lecciones a los ricos que nos dejan tiritando. Y creo que muchos no comprenderán nunca esto, porque la mayoría de nosotros hemos perdido esa conexión con la naturaleza y con nosotros mismos. Lo de los calditos, masajes y otras de sus tradiciones nos parecerán supercherías precolombinas e incluso peligrosas. Nada comparado con la máquina que hace ‘ping’. No me cansaré de decir que somos unos primermundistas bastante ignorantes.

Todos somos TODOS

Esta mañana me ha llegado este email a mi bandeja, y lo voy a traer aquí para darle mayor difusión:

“Te invito a que lo leas hasta el final porque a casi todos los currantes nos pasa lo mismo y ya es hora de frenar esta explotación injusta para con todos los currantes.
ECHADLE UN VISTAZO A VER QUE OS PARECE, QUE EMPIECEN A PAGAR TODOS.

Todos somos todos, pero parece que en tiempos de crisis TODOS somos los de siempre: los trabajadores.
Yo soy funcionaria, mi marido no.
El año pasado, 2009, hubo reajustes en su empresa. A él le bajaron el sueldo, tuvo suerte.
Muchos de sus compañeros ya no se levantan a las siete para ir a trabajar.
Este año me bajarán el sueldo a mí. Es lógico, no me opongo. La cosa está muy malita.
A lo que me opongo es a que nos despidan, o nos congelen o nos bajen los sueldos y pensiones siempre a los mismos, los currantes.
Los políticos en activo o retirados, las grandes fortunas, los pobrecitos futbolistas o artistas que desvían sus millones a paraísos fiscales… a esos no los toquemos, pobres. Y tantos otros chupópteros que se no me caben en el mail. Y si los políticos deciden bajarse el sueldo, no nos preocupemos, encontrarán la manera de compensarlo a base de dietas o desplazamientos.
Mi marido y yo no, tú tampoco, pero ellos sí.
Y los sindicatos… ¿qué podemos decir de los sindicatos…? ejem… Si los dejamos nos llevarán a la huelga general, que es justo lo que necesitamos: que nos quiten parte del sueldo el mes que viene, con lo sobraditos que vamos.
Yo no voy a ir a ninguna huelga. Mi marido tampoco. Necesitamos hasta el último céntimo cada mes, porque mis hijos tienen el feo vicio de comer tres veces al día, y al banco, ¡qué curioso! le da igual lo nuestro y quiere cobrar la hipoteca cada día 1.
Seguro que tú también tienes lo tuyo. ¿Te suena?

Vamos a hacernos oír de otra manera. Vamos a hacer entender a nuestros dirigentes que queremos salir de la crisis, que vamos a arrimar el hombro, pero TODOS. Vamos a pedirles que busquen la manera de rebajar el gasto inútil y de cobrarles más impuestos a los pobrecitos ricos, de eliminar los privilegios de esos pocos que no trabajan ocho horas al día, ¡ay ocho! SI NO TRABAJAN...

Vamos a ver si saben contar cuántos españoles queremos salir de la crisis ENTRE TODOS.

LA SEMANA DEL 31 DE MAYO AL 6 DE JUNIO ENVÍA UN SOBRE BLANCO, sin nada dentro, vacío, como nuestros bolsillos.
Dirección: Sr. Presidente del Gobierno
Complejo de la Moncloa, Avda. Puerta de Hierro, s/n. 28071 Madrid (España)
Remite: todosSOMOStodos
Ya veréis como lo entienden.

No te costará gran cosa, apenas unos céntimos en un sello y unos minutos para comprarlo. Es necesario que sea algo material, que se amontonen las sacas de cartas en blanco, que salga en los telediarios.

Esta carta llegará a todos los partidos políticos y, por supuesto, a Moncloa. No hay ningún partido político detrás de esto,
no hay página web, no hay nada más que un montón de ciudadanos que no quieren ir a la huelga, porque no pueden perder más dinero, pero quieren que se sepa que  NO ESTAMOS DE ACUERDO CON PAGAR EL PATO NOSOTROS SOLOS.
Si quieres, PÁSALO. Si decides reenviar este correo, no pongas las direcciones en “para”, ponlas en “CCO”. A nadie le interesa quiénes son tus amigos y cuáles son sus direcciones. Y borra los datos al reenviarlo del que te envía los mensajes, que se hace muy largo!”

La empleada de Correos se ha quedado estupefacta esta mañana cuando le he entregado el sobre para franquearlo. ‘Pero… este sobre, que tiene, sólo una hojita?’. ‘No, está vacío’. ‘Cómo vacío?’.’Pues vacío, vacío, sin nada’. Al final a la mujerica le ha dado por leer el destinatario (lo necesitaría tanto?) y ‘pareció’ entender. Y yo no consideré tener que dar más explicaciones. Con un poco de suerte, a ella también le llegará ese email.

No, yo tampoco voy a hacer huelga (a mi ‘jefe’ le sentaría fatal! XDDD aunque dudo que me despidiera, ventajas de ser familia…y aunque está haciendo grandes avances con el tenedor, no lo veo yo tan autosuficiente como para prescindir de mi). Creo que hace mucho tiempo que la protesta era necesaria, muchas personas han perdido sus puestos de trabajo, y es sólo ahora, que tocan los sueldos de los funcionarios y las pensiones que se quiere ‘revolución’. Pues conmigo que no cuenten.

Yo voy más allá aún: si los políticos, de cualquier signo, fueran verdaderamente patriotas, trabajarían GRATIS por su país. Cobrarían su sueldo correspondiente a la profesión que ejercían antes de obtener sus cargos y su acción política sería by the face. Lo harían sólo por vocación, y amor al servicio por su país.  Y tendrían que rendir cuentas públicamente acerca de su patrimonio, y que esta información estuviera al alcance de cualquier ciudadano. Para mi, sería la única forma de demostrarme que no están ahí para llevárselo en crudo.

Tampoco me sorprendería saber que sólo cuatro imbéciles hemos mandado unos sobres vacíos. Habiendo tanta gente que apoya a sus líderes sin fisuras, sin ninguna autocrítica; consumistas adictivos de fútbol que se quejan mucho de lo que cobran algunos inútiles de jugadores de primera división, pero siguen dejándose euros en entradas y abonos, o pagando canales privados para estar enchufados todo el día. Que animan, aplauden y compran cd’s  a artistas forrados que además se ponen exquisitos con la piratería (y muchos se las dan de izquierdas y super progres).

Nada. No me sorprendería nada. Si no se identifica usted nada con lo dicho en el párrafo anterior, por favor, demuestre su descontento, levante la mano, hágase oir. De la forma que sea. A los pobres lo único que nos queda finalmente es el derecho al pataleo.

“El salvador de las madres”

Estos días estoy metida de lleno en la lectura de La revolución del nacimiento. Hay muchísimas cosas que destacaría (y destacaré en próximas entradas, seguro, y recomiendo la lectura de este libro fervientemente), pero el primero lo voy a dedicar a un hombre, me atrevería a decir que bastante desconocido (yo desde luego, jamás lo había escuchado nombrar, al contrario que a Pasteur, y están muy relacionados…). El papá de Mateo es biólogo, y tampoco recordaba haber oído de él. Su nombre es Ignaz Semmelweis. Isabel Fernández del Castillo hace mención a su persona y a sus descubrimientos para demostrar, como de hecho reconoce la OMS, que la reducción en las tasas de mortalidad maternal no se debieron a la hospitalización del parto, ya que cuando ésta comenzó a generalizarse en algunos países (en el tiempo de Semmelweis), las mujeres morían de infecciones EN LOS HOSPITALES como chinches. Observando, formulando hipótesis basadas en dichas observaciones, y comprobándolas, llegó a conclusiones que su comunidad médica más inmediata rechazó y despreció. Es la historia de siempre, de entonces y de ahora: el endiosamiento que sufren algunos profesionales no les deja ver más allá de sus narices. No desvelo más, a  riesgo de contarlo mal, a continuación, copio y pego su historia desde Wikipedia:

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Ignacio Felipe Semmelweis (Semmelweiss Ignác Fülöp) (* 18 de julio de 1818- 13 de agosto de 1865) fue un médico húngaro que consiguió disminuir drásticamente la tasa de mortalidad por 220px-Ignaz_Semmelweis sepsis puerperal (una forma de fiebre puerperal)[1] entre las mujeres que daban a luz en su hospital mediante la recomendación a los obstetras de que se lavaran las manos antes de atender los partos. La comunidad científica de su época lo demostró y acabó falleciendo a los 47 años en un asilo, a causa de la infección que el mismo se provocó cortándose con un escalpelo contaminado, para demostrar su teoría. Algunos años después Luis Pasteur publicaría la hipótesis microbiana y Joseph Lister extendería la práctica quirúrgica higiénica al resto de especialidades médicas. Actualmente es considerado una de las figuras médicas pioneras en antisepsia y prevención de la infección nosocomial.

Infancia y juventud

Semmelweis, hijo de un tendero de comestibles de origen germano, nace en Buda, en la orilla derecha del Danubio, en un barrio comercial de la capital húngara de población mayoritariamente alemana. Cursa estudios elementales en el "Gimnasio Católico de Buda", y desde 1835 a 1837 se forma en la Universidad de Pest, al otro lado del río.

En noviembre de 1837 viaja a Viena por deseo de su padre para licenciarse en Derecho austríaco, pero su participación en una autopsia le hace abandonar el derecho y comienza a cursar estudios en el Allgemeines KrankenHaus, Hospital General de Viena, donde se convertirá en alumno de Joseph Skoda[2] (profesor de clínica médica), Carl von Rokitansky[3] (profesor de anatomía patológica) y Ferdinand von Hebra[4] (profesor de dermatología), tres insignes médicos austríacos. En 1839 se inaugura la Escuela de Medicina de Budapest y regresa a su ciudad natal para continuar allí su formación, pero en 1841 vuelve a Viena, descontento con la enseñanza recibida en Pest.

En 1844 se licencia en Medicina y pasa los dos años siguientes trabajando con Rokitansky y dedicado al estudio de la infección en el campo de la cirugía. Durante este tiempo nacen, a la vez, su recurrente inquietud y su permanente insatisfacción: "Todo lo que aquí se hace me parece muy inútil; los fallecimientos se suceden de la forma más simple. Se continúa operando, sin embargo, sin tratar de saber verdaderamente por qué tal enfermo sucumbe antes que otros en casos idénticos".

En 1846, con 28 años, obtiene el doctorado en obstetricia y es nombrado asistente del profesor Klein, en una de las Maternidades del Hospicio General de Viena. Es el comienzo de una obsesión.

El contexto médico histórico

Los últimos años del siglo XIX son de gran trascendencia para el desarrollo de la medicina contemporánea. Además de Skoda, Rockitansky y Hebra, despunta la figura de Rudolf Virchow, quién comienza a desarrollar las disciplinas de higiene y medicina social, en los orígenes de la medicina preventiva actual. Es el mismo Virchow el que postula la teoría de "Omnia cellula a cellula" (toda célula proviene de otra célula) y explica a los organismos vivos como estructuras formadas por células. EN 1848 Claude Bernard descubre la primera enzima (lipasa pancreática). En ese año comienza a emplearse el éter para sedar a los pacientes antes de la cirugía y a finales de este siglo Luis Pasteur, Robert Koch y Joseph Lister demostrarán inequívocamente la naturaleza etiológica de los procesos infecciosos.

Los antecedentes de la fiebre puerperal

El primer tratado de ginecología fue escrito por Joannes Petrus Lotichius, profesor de la Universidad de Rinteln (Alemania) en 1630. Este estudio sobre la naturaleza de la mujer se tituló originalmente "Gynaicologia", apareciendo el cambio de nomenclatura a la actual en 1730.[5] A finales del siglo XVIII comienza a extenderse la hipótesis de las "miasmas" como causa de las infecciones, incluida la sepsis puerperal,[6] pero hasta 1795 no se comienzan a publicar estudios recomendando medidas higiénicas como el lavado de manos tras asistir a enfermas afectadas de este proceso infeccioso (y antes de atender nuevos partos) o la utilización de ciertos antisépticos antes de reutilizar el instrumental.[7] La evidencia es abrumadora y L. J. Boër, en los comienzos del siglo XIX, comienza a aplicar normas similares en la Maternidad de Viena consiguiendo reducir la mortalidad materna hasta el 0,9%. Su sucesor, el doctor Klein, dejará de aplicarlas, por lo que la mortalidad ascenderá hasta el 29,3% (casi una de cada tres mujeres atendidas durante el parto en esa maternidad morían tras el alumbramiento).[8] Oliver Wendell Holmes publica en 1843 "On the Contagiousness of Puerperal Fever", donde recomienda expresamente que "un médico dedicado a atender partos debe abstenerse de participar en necropsias de mujeres fallecidas por fiebre puerperal, y si lo hiciera deberá lavarse cuidadosamente, cambiar toda su ropa, y esperar al menos 24 horas antes de atender un parto". El estamento médico oficial, sin embargo, sigue remiso a aceptar estas conclusiones, y los dos obstetras norteamericanos más importantes de la época (H. L. Hodge y C. D. Meigs) menosprecian y rechazan públicamente las propuestas de Holmes. En este contexto académico, pero a través de su propia línea de investigación, desarrollará Semmelweis su trabajo apenas cuatro años después, en la misma Maternidad de Viena que aún dirigía el Doctor Klein.

El descubrimiento

Al poco tiempo de empezar a trabajar en la Maternidad de Viena Semmelweis comienza a observar con preocupación la alta tasa de mortalidad entre las parturientas, entre fuertes dolores, fiebre alta y una intensa fetidez.

En este hospicio se disponía de dos salas de partos: una dirigida por el doctor Klein y otra por el doctor Bartch. En la primera, la mortalidad medida en 1842 había registrado una cifra del 30%, pero en los primeros meses de 1846, el año en que el joven médico húngaro entra a formar parte de la plantilla, la cifra ronda el 96%.[11] Utilizando un rudimentario método epidemiológico comienza a estudiar las diferencias en ambos pabellones: El de Klein es más frecuentado por los estudiantes de medicina, quienes atendían a las parturientas después de sus sesiones de medicina forense en el pabellón de anatomía. En cambio la sala de partos de Bartch es más utilizada por las matronas, pero cuando los estudiantes visitan su sala la mortalidad también aumenta en esta. Esto le lleva a formular la ingeniosa (y correcta) teoría de que los estudiantes transportan algún tipo de "materia putrefacta" desde los cadáveres hasta las mujeres, siendo ese el origen de la fiebre puerperal.

"...Una vez que se identificó la causa de la mayor mortalidad de la primera clínica como las partículas de cadáveres adheridas a las manos de los examinadores, fue fácil explicar el motivo por el cual las mujeres que dieron a la luz en la calle tenían una tasa notablemente más baja de mortalidad que las que dieron a luz en la clínica..."

El doctor Klein no está de acuerdo con las conclusiones de Semmelweis: sus propias teorías acerca del problema van desde la brusquedad de los estudiantes a la hora de realizar los exámenes vaginales hasta el hecho de que la mayor parte de ellos sean extranjeros (procedentes de Hungría, sobre todo).

De hecho Klein llega a expulsar a 22 de sus estudiantes, quedándose tan sólo con 20, pero esto no mejora la situación entre las mujeres que acuden a la clínica para dar a luz.[12] Se conservan algunas cartas de esta época de Semmelweis a su amigo Markusovsky: "No puedo dormir ya. El desesperante sonido de la campanilla que precede al sacerdote portador del viático, ha penetrado para siempre en la paz de mi alma. Todos los horrores, de los que diariamente soy impotente testigo, me hacen la vida imposible. No puedo permanecer en la situación actual, donde todo es oscuro, donde lo único categórico es el número de muertos".

En octubre de 1846 decide instalar un lavabo a la entrada de la sala de partos y obliga a los estudiantes a lavarse las manos antes de examinar a las embarazadas. El doctor Klein se niega a aceptar esta medida y el día 20 de ese mes despide intempestivamente a su ayudante.

A la espera de que Skoda le consiga una plaza en su Hospital emprende un viaje de dos meses por Europa con su amigo Markusovsky.

A la vuelta conoce la noticia de la muerte de Kolletchka, profesor de anatomía, tras producirse una herida durante una disección y desarrollar unos síntomas similares a los de la fiebre puerperal.

Este hecho le convence de que la causa son ciertos exudados presentes en los cadáveres:

"Este acontecimiento me sensibilizó extraordinariamente y, cuando conocí todos los detalles de la enfermedad que le había matado, la noción de identidad de este mal con la infección puerperal de la que morían las parturientas se impuso tan bruscamente en mi espíritu, con una claridad tan deslumbradora, que desde entonces dejé de buscar por otros sitios."

El rechazo

Por influencia de Skoda es admitido como ayudante en la sala del doctor Bratch. Aún no se conoce la existencia de los microorganismos causantes de las infecciones y sólo puede intuirse la existencia de los mismos a través de sus efectos y del olor que despiden: "Desodorar las manos, todo el problema radica en eso".

A petición suya los estudiantes de la sala del profesor Klein pasan a la sala del profesor Bartch: es mayo de 1847, y ese mes la mortalidad en esta sala sube del 9 al 27%.

Inmediatamente decide preparar una solución de cloruro cálcico y obliga a todos los estudiantes que hayan estado trabajando en el pabellón de disecciones ese día o el anterior a lavarse antes de examinar a las embarazadas, con lo que la mortalidad desciende al 12%.

Durante este período realiza un minucioso trabajo descriptivo acerca de los fallecimientos y las circunstancias en que se suceden, consulta los archivos y registros de la Maternidad de Viena desde su apertura en 1784 hasta 1848 y elabora tablas cruzando los datos de partos, defunciones y tasas de mortalidad para esos años.

En junio de ese año diagnostica de cáncer de útero a una mujer que se creía embarazada. Tras examinarla explora a cinco mujeres durante el parto; las cinco morirán por fiebre puerperal, lo que le permite generalizar sus conclusiones: la manos pueden ser vectores de transmisión de sustancias infectantes.

Decide extender la práctica del lavado con cloruro cálcico a cualquiera que vaya a examinar a las embarazadas, y la mortalidad cae al 0,23%.[10]

Y sin embargo, por vanidad o por envidia, los principales cirujanos y obstetras europeos ignoran o rechazan su descubrimiento. Llegan a afirmar que no es posible reproducir los resultados de su experimento, y que ha falseado las estadísticas obtenidas.[13] Solo cinco profesores le mostrarán apoyo público: Skoda, Rokitansky, Hébra, Heller y Helm. Sin embargo en la corte prevalece la opinión del doctor Klein y el 20 de marzo de 1849 Semmelweis es nuevamente expulsado de la Maternidad.

En palabras del profesor Hebra: "Cuando se haga la Historia de los errores humanos se encontrarán difícilmente ejemplos de esta clase y provocará asombro que hombres tan competentes, tan especializados, pudiesen, en su propia ciencia, ser tan ciegos, tan estúpidos".[10]

Se traslada de nuevo a su ciudad natal, en plena revolución húngara, y su amigo Markusovsky lo encuentra meses después viviendo en la miseria, con un brazo y una pierna fracturados, y hambriento. Gracias a él es aceptado en la Maternidad de San Roque de Budapest, y pasará los próximos años escribiendo en secreto su principal obra: De la etiología, el concepto y la profilaxis de la fiebre puerperal.

Los últimos años de Semmelweis

En 1854, tras la muerte de profesor Birly, es nombrado profesor de la Maternidad del clínico de la Universidad de Pest, y a partir de ese momento prácticamente desaparece la mortalidad por sepsis puerperal.

El ambiente hostil le empuja a escribir una carta a todos los profesores de obstetricia:

CARTA ABIERTA A TODOS LOS PROFESORES DE OBSTETRICIA

"Me habría gustado mucho que mi descubrimiento fuese de orden físico, porque se explique la luz como se explique no por eso deja de alumbrar, en nada depende de los físicos. Mi descubrimiento, ¡ay!, depende de los tocólogos. Y con esto ya está todo dicho... ¡Asesinos! Llamo yo a todos los que se oponen a las normas que he prescrito para evitar la fiebre puerperal. Contra ellos, me levanto como resuelto adversario, tal como debe uno alzarse contra los partidarios de un crimen! Para mí, no hay otra forma de tratarles que como asesinos. ¡Y todos los que tengan el corazón en su sitio pensarán como yo! No es necesario cerrar las salas de maternidad para que cesen los desastres que deploramos, sino que conviene echar a los tocólogos, ya que son ellos los que se comportan como auténticas epidemias..."

Este gesto empeora su situación pública y comienza un período de declive intelectual, en el que llega a pegar pasquines por las paredes de su ciudad en los que advierte a los padres de las mujeres embarazadas del riesgo que corren si acuden a los médicos.

Sufre alucinaciones, busca tesoros escondidos en las paredes de su casa y finalmente es internado en un asilo. Algunos autores han sugerido la posibilidad de que Semmelweis hubiera padecido durante estos años algún tipo de demencia precoz, o Alzheimer.

En abril de 1865, tras presentar síntomas de mejoría, es dado de alta. Aprovecha su libertad para entrar en el pabellón de anatomía donde, delante de los alumnos, abre un cadáver y utiliza después el mismo bisturí para provocarse una herida. Skoda acude a Budapest, pero tras tres semanas de fiebre y los mismos síntomas que los de las mujeres que tantas veces vio morir, él mismo fallece a los 47 años en brazos de su profesor.

El Hospicio General de Viena es actualmente un edificio rosa con verja negra; en su interior puede verse la estatua de un hombre sobre un pedestal que representa al profesor Semmelweis. Bajo la efigie se ha colocado una placa con la inscripción: "El salvador de las madres".

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(la foto del monumento no es el que aparece en Wikipedia. Ese es un busto de la emperatriz Sissí en el hospital Semmelweis. La foto original la podéis ver aquí. También hay una estatua en su honor delante de Instituto de Patología de la universidad Semmelweis en Budapest).

¿Simplemente un loco? ¿Un mártir por la ciencia? ¿Tendría algo que ver el desprecio y desprestigio profesional y personal que sufrió con su posterior demencia? Su historia nos emocionó a los dos. A mi, profundamente, y no se me va de la cabeza. Me recordó a Consuelo, otra adelantada a su tiempo, incomprendida, que también ‘osó’ dirigirse en carta abierta a los obstetras de su tiempo… los dos me recordaron una gran cita, no recuerdo ahora de quién, que afirmaba que ‘todos aquellos que quisieron traer luz, fueron colgados de un farol’… Qué frustrante debe ser el ver la cosas con tanta claridad, y que todo el mundo insista en llamarte loco… murieron sin recibir el reconocimiento debido, menos mal que el tiempo acaba poniendo todo en su sitio.